¿Por qué querés comprar?
¿Estás cansado de pagar alquiler? ¿Decidiste pagar tu propia hipoteca y no la de tu propietario? ¿Se te quedó chica la casa? ¿Buscás armar una cartera de inversión? ¿Buscás una propiedad de renta? ¿Querés más patio? ¿Preferirías vivir en otra zona? ¿Querés acortar el viaje al trabajo? Tener claro el motivo por el que comprás te va a ayudar a elegir la propiedad correcta.